Vista del monte Fuji detrás de cerezos en flor.

Tradición y modernidad en Japón

Descubre el puro contraste entre tradición y modernidad. Trenes ultraveloces, rascacielos de cristal y centelleantes luces de neón se funden con pueblos medievales de antiguas leyendas samuráis, termas naturales y geishas en un país de dos caras.

Comenzamos nuestra aventura en Tokio, el corazón palpitante de Japón. Algunas de las paradas obligatorias en esta ciudad de contrastes son el histórico templo Senso-ji en Asakusa, la Torre de Tokio, los barrios de Shibuya y Shinjuku – conocidos por su vida nocturna, y el mercado de Tsukiji, famoso por su sushi fresco y productos del mar.

Más allá de las luces de neón y  de la urbe caótica y cambiante donde la vida pasa muy deprisa, Tokio sorprende y enamora.

Calle de Tokio por la noche con carteles luminosos.

En Tokio, lujo y confort se encuentran en Janu Tokyo, el hotel más nuevo y exclusivo de la ciudad. Januado en el barrio de Azabudai Hills, este hotel ofrece vistas inigualables de la emblemática Torre de Tokio. Janu Tokyo es un refugio de lujo, cultura, arte y naturaleza que redefine la experiencia de hospedarse en la capital japonesa.

Piscina interior en el lujoso hotel Janu Tokio.

La siguiente parada en nuestro viaje es Kioto, antigua capital de Japón, el hogar de impresionantes templos y jardines zen. Visita el Pabellón Dorado (Kinkaku-ji), el templo Fushimi Inari con sus miles de puertas torii rojas, y pasea por el barrio de Gion, donde aún es posible ver geishas. La serenidad y belleza de Kioto te transportarán a una época pasada.

Túnel de torii rojos en el santuario Fushimi Inari en Kioto.

A poca distancia de Kioto se encuentra Nara, famosa por el Parque de Nara, donde ciervos sagrados deambulan libremente. El Todai-ji, que alberga una colosal estatua de Buda, es una visita obligada. Este sitio histórico te permitirá conectarte con la espiritualidad y la naturaleza de Japón.

Ciervo pastando frente a un templo en Nara.

En nuestro itinerario no falta una visita a Hiroshima, conocida por su trágica historia, ahora un símbolo de paz y resiliencia. Visita el Parque Conmemorativo de la Paz y el Museo de la Paz para comprender la importancia de la paz mundial. La isla de Miyajima, muy cercana a Hiroshima, con su icónico torii flotante, es considerada uno de los paisajes más bellos de Japón. Allí recomendamos vivir la experiencia de pasar una noche y hacerlo en alguno de sus maravillosos alojamientos tradicionales (ryokan), donde la sensación de inmersión local y de paz es total.

Memorial de la Paz de Hiroshima al atardecer.

No puedes perderte los Alpes Japoneses. Algunos de nuestros rincones favoritos son Takayama, conocida por sus calles históricas y el festival de primavera; Kanazawa, hogar de uno de los jardines más bellos de Japón, Kenroku-en; y Shirakawago, con sus casas tradicionales gassho-zukuri, Patrimonio de la Humanidad.

Calle de edificios tradicionales en Takayama, Japón.
Vista de la ciudad de Kanazawa con edificios históricos y jardines.

Para los amantes del arte contemporáneo, la isla de Naoshima es un verdadero paraíso. Y si buscas playas paradisíacas, Okinawa y Furuzamamilerías y esculturas al aire libre que hacen de cada rincón una obra maestra. Si prefieres los deportes de invierno, Hokkaido es tu destino ideal para esquiar, con estaciones de esquí de renombre mundial como Niseko. Y si buscas playas paradisíacas, Okinawa y Furuzamami te sorprenderán con sus aguas cristalinas y arenas blancas.

Vista panorámica de una estación de esquí en Niseko con el monte Yotei al fondo.

Japón es también perfecto para los amantes de los parques temáticos, con destinos icónicos como Tokyo Disneyland y Universal Studios Japan. Los aficionados al manga encontrarán en Akihabara un verdadero santuario, lleno de tiendas especializadas y eventos temáticos. 

Y no podemos olvidar el sumo, el deporte nacional de Japón. Asistir a un espectáculo de sumo es una experiencia única que te permitirá sumergirte en una de las tradiciones más antiguas del país.

Lucha de sumo tradicional con un árbitro en Japón.

La gastronomía es la vía perfecta para sumergirnos a través de los sentidos en la cultura del país. La cocina japonesa es un arte en sí misma. Participa en talleres de cocina local para aprender a preparar platos tradicionales, saborea el sushi local, el sashimi, el ramen y la tempura.

Comida tradicional japonesa servida en un conjunto de platos pequeños.

Uno de los momentos más especiales para visitar Japón es durante la temporada de sakura, cuando los cerezos en flor pintan el paisaje de tonos rosados y blancos. Esta época, conocida como hanami, es perfecta para disfrutar de picnics bajo los árboles en flor y sumergirse en una tradición cultural que celebra la belleza efímera de la naturaleza.

Calle bordeada de cerezos en flor en Japón.

Viajar a Japón es una oportunidad para descubrir un país de contrastes, donde la tecnología de vanguardia convive con antiguas tradiciones. Es uno de los destinos favoritos de los grandes viajeros. 

En Bontur, conocemos bien el destino. Allí contamos con una red fabulosa de proveedores que nos dan un excelente soporte y servicio, y nos permiten ofrecer experiencias únicas y personalizadas. Diseñaremos un viaje a medida que refleje tus intereses y se adapte a tus necesidades. El resultado no te va a defraudar.

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