Hay islas que el mundo aún no ha descubierto y Santo Tomé y Príncipe permanece como uno de los últimos paraísos vírgenes del Atlántico. Dos islas volcánicas perdidas en el golfo de Guinea donde la selva tropical desciende hasta playas desiertas de arena dorada, donde las plantaciones de cacao y café guardan la memoria de tiempos coloniales y donde el océano ofrece encuentros con ballenas jorobadas y tortugas que vienen a desovar. Un territorio donde el tiempo se mide en mareas y atardeceres, donde ser pionero todavía es posible.
Príncipe con su biosfera protegida por la UNESCO donde la selva virgen cubre picos volcánicos envueltos en niebla. Santo Tomé con sus roças coloniales reconvertidas en alojamientos con encanto. Playas como Praia Banana o Praia Jale donde las tortugas marinas desovan bajo la luna. El Pico Cão Grande elevándose como una aguja de roca desde la jungla. Cacao que crece silvestre, ballenas jorobadas cruzando el horizonte entre julio y octubre.
Más allá de su naturaleza, viajar a Santo Tomé y Príncipe es sumergirse en una cultura criolla única nacida del encuentro entre África y Portugal. Plantaciones históricas que susurran historias de cacao y café. Una gastronomía donde el pescado fresco se encuentra con especias tropicales. Gentes de una hospitalidad genuina en un país sin turismo de masas. Un destino para viajeros que buscan lo auténtico antes de que el mundo lo descubra.
Donde la calma sigue intacta
«Deja que Santo Tomé y Príncipe te muestre el África que no esperabas.
En Bontur, diseñamos viajes que recorren playas desiertas, selvas profundas y caminos sin señales.
Aquí, el lujo es la sensación de estar lejos de todo.»
La primavera marca el inicio de la temporada seca corta con menos lluvias y días más soleados. Es buena época para combinar playa y naturaleza con condiciones agradables.
El verano mantiene un clima cálido con alternancia de sol y lluvias breves. No es la estación más seca, pero ofrece buenas condiciones para disfrutar del mar y explorar la isla con paisajes exuberantes.
El otoño concentra las lluvias más intensas del año. No es la época más recomendable para viajar, aunque el entorno alcanza su máximo esplendor verde y la naturaleza se muestra en estado puro.
El invierno coincide con la gravana, la estación más seca y estable. Es la mejor época para visitar, con clima más templado, mar tranquilo y condiciones óptimas para recorrer playas y senderos.
Experiencias auténticas para descubrir Santo Tomé y Príncipe
DESTINATIONS
Nuestro ritual de viaje
01.
Te Escuchamos
Todo comienza con una conversación. Queremos conocer tus sueños, escuchar qué lugares habitan en tu imaginación, entender qué emociones buscas despertar. Porque cada viaje extraordinario nace de una historia personal que merece ser contada.
02.
Creamos para ti
Tejemos tu experiencia con la dedicación de un artesano. Cada alojamiento, cada ruta, cada momento está pensado para ti. No diseñamos viajes: componemos sinfonías de lugares, sabores y encuentros que solo tú vivirás.
03.
Vives las experiencia
Y entonces, solo queda sentir. Partes con la libertad de quien sabe que está acompañado, invisible pero presente, en cada paso del camino. Tu única misión: dejarte llevar. De lo demás, nos encargamos nosotros.
¿Por qué elegir un viaje a medida a Santo Tomé y Príncipe?
Este archipiélago es uno de los secretos mejor guardados de África, con selvas vírgenes, playas desiertas y apenas infraestructura turística. Un viaje a medida permite acceder a los escasos lodges de calidad, organizar traslados entre islas y descubrir rincones que requieren conocimiento local.
¿Qué nivel de alojamientos hay?
Eco-lodges boutique, antiguas plantaciones reconvertidas y resorts exclusivos integrados en la naturaleza.
¿Se pueden ver ballenas?
Sí, las ballenas jorobadas visitan las aguas entre julio y octubre durante su migración.
¿Qué actividades hay disponibles?
Senderismo en selva, snorkel y buceo, visita a plantaciones de cacao, observación de tortugas y avistamiento de aves endémicas.
¿Cuántos días se recomiendan?
Entre 7 y 10 días permiten explorar Santo Tomé y la isla de Príncipe con tranquilidad. Un viaje de 12-14 días permite sumergirse en el ritmo pausado de las islas o combinarlas con Gabón o destinos cercanos del continente.