Hay lugares que existen más allá de lo imaginable y la Antártida representa el último territorio verdaderamente salvaje de la Tierra. Un continente de hielo donde glaciares milenarios se quiebran en témpanos escultóricos, donde colonias de pingüinos cubren playas nevadas hasta el horizonte y donde el silencio solo lo rompe el crujir del hielo y el soplo de las ballenas. Montañas que emergen de mares congelados, cielos de luz irreal y la sensación de pisar un mundo que permanece intacto desde siempre.
La Península Antártica con sus canales entre montañas de hielo y glaciares que se precipitan al mar. Las Islas Shetland del Sur con colonias de pingüinos que se cuentan por miles. El Pasaje de Drake, la travesía legendaria desde Ushuaia entre albatros y petreles. Georgia del Sur con sus bahías repletas de pingüinos rey y elefantes marinos. Las Islas Malvinas con su fauna única y paisajes de tundra. El cruce del Círculo Polar Antártico para quienes buscan la aventura más remota.
Más allá de sus paisajes helados, la Antártida ofrece encuentros únicos con la vida salvaje. Ballenas jorobadas alimentándose entre témpanos en los meses de verano. Focas leopardo descansando sobre el hielo mientras observan con curiosidad. Pingüinos Adelia, barbijo y papúa criando a sus polluelos en colonias bulliciosas. Orcas patrullando las aguas en busca de presas. Bases científicas donde entender la investigación polar. Kayak entre icebergs y acampadas sobre el hielo para los aventureros.
Donde el hielo escribe su propia historia
Deja que la Antártida te muestre lo que significa lo prístino.
En Bontur, diseñamos expediciones donde cada momento es irrepetible.
Aquí, el lujo es pisar donde casi nadie ha pisado.
La primavera marca el despertar del continente con el regreso de la luz tras el invierno polar. Noviembre abre la temporada de expediciones con hielos vírgenes y los icebergs en su máximo esplendor. Los pingüinos regresan a sus colonias para cortejar y anidar. Paisajes prístinos e intactos.
El verano austral trae las temperaturas más suaves y hasta veinte horas de luz diaria. Los polluelos de pingüino nacen creando escenas inolvidables. Las ballenas llegan en abundancia a alimentarse de krill. El hielo se retira permitiendo acceso a más zonas de la península antártica.
Marzo ofrece las últimas expediciones con excelentes avistamientos de ballenas antes de su migración. Luz dorada ideal para fotografía y ambiente más exclusivo. Desde abril el continente cierra al turismo con el avance del hielo marino y la llegada de la oscuridad polar hasta la primavera.
El invierno polar hace la Antártida completamente inaccesible para el turismo. Oscuridad casi total, temperaturas extremas y el hielo marino duplica la superficie del continente. Solo algunas bases científicas permanecen operativas. La vida salvaje migra o se refugia hasta la primavera.
Todo comienza con una conversación. Queremos conocer tus sueños, escuchar qué lugares habitan en tu imaginación, entender qué emociones buscas despertar. Porque cada viaje extraordinario nace de una historia personal que merece ser contada.
02.
Creamos para ti
Tejemos tu experiencia con la dedicación de un artesano. Cada alojamiento, cada ruta, cada momento está pensado para ti. No diseñamos viajes: componemos sinfonías de lugares, sabores y encuentros que solo tú vivirás.
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Vives las experiencia
Y entonces, solo queda sentir. Partes con la libertad de quien sabe que está acompañado, invisible pero presente, en cada paso del camino. Tu única misión: dejarte llevar. De lo demás, nos encargamos nosotros.
Cada expedición antártica es diferente según el buque, la ruta y la duración. Un viaje a medida permite elegir el barco ideal para ti, las actividades opcionales y el nivel de aventura deseado.
¿Cuál es la mejor época para visitar?
De noviembre a marzo es la única época posible. Noviembre-diciembre para hielos vírgenes y cortejo de pingüinos. Enero-febrero para polluelos y temperaturas suaves. Marzo para ballenas y luz dorada.
¿Cómo es el cruce del Pasaje de Drake?
Dos días de navegación entre Sudamérica y la Antártida por aguas que pueden ser movidas o sorprendentemente calmas. Los buques de expedición están preparados y el avistamiento de aves es extraordinario.
¿Se puede volar en vez de navegar?
Sí, hay opciones de vuelo a la Antártida que reducen el cruce del Drake. Son más caras pero evitan los días de navegación.
¿Cómo son los barcos de expedición?
Buques especializados con capacidad limitada de pasajeros, zodiacs para desembarcos, guías expertos y todas las comodidades. Desde opciones de aventura hasta expediciones con alto nivel de confort.