Playa Escondilla and Playa Manuel Antonio

Costa Rica: Sostenibilidad y Pura Vida

La naturaleza ha sido muy generosa con el pequeño país de la Pura Vida. Un paraíso para los aventureros y ecoviajeros donde vivir con pasión e intensidad la diversidad de Costa Rica.   

Es el hábitat del 6,5% de la biodiversidad existente en todo el planeta y el 26% de su territorio está protegido bajo diversas formas de conservación, algo que no ocurre en ningún otro país del mundo.

La orografía de Costa Rica es un absoluto espectáculo que se combina con un turismo sostenible preservando la mayor riqueza del país a través de sus políticas orientadas a la conservación y protección del medio ambiente. Y La variedad de ecosistemas de Costa Rica es un absoluto espectáculo, que combina perfectamente con un turismo sostenible cuyo principal objetivo es preservar la mayor riqueza del país, su naturaleza, a través de políticas orientadas a la conservación y protección del medio ambiente. Para ello, Costa Rica está desarrollando una magnífica red de alojamientos eco-luxury con una marcada filosofía sostenible, que son auténticos santuarios para respirar y sentir con total privacidad su abrumadora diversidad biológica. En definitiva, se trata de apreciar y disfrutar al máximo de la naturaleza, respetándola y generando el mínimo impacto sobre ella. 

De norte a sur y de este a oeste explora su naturaleza, cultura e historia. ¡Empezamos!

Siente cada rincón de la espesura tropical del Bosque Nuboso de Monteverde; conocer su selva primaria recorriendo sus puentes colgantes, atravesando cascadas y teniendo una perspectiva del bosque totalmente diferente es todo un privilegio. O déjate seducir por la naturaleza salvaje de Corcovado, la última área natural virgen de toda la región centroamericana; manglares, pantanos y bosques que albergan, entre otras especies, cocodrilos y tiburones de mar, serpientes, y felinos, como el jaguar y el ocelote.

Costa Rica guarda bajo sus aguas un extraordinario tesoro, y es que su territorio marino es 10 veces mayor al terrestre. El lado caribeño de Costa Rica es auténtico, relajado y oculto; se siente como un país en sí mismo. Su rica influencia afro-caribeña, la gastronomía y la música se mezcla con actividades de aventura e historia natural, playas vírgenes, arrecifes de coral y rica fauna que se puede disfrutar en el Parque Nacional Cahuita. Pero, su costa flanqueada por el Pacífico engalana una gran variedad de abrumantes ecosistemas: manglares, bosques nubosos y hábitats marinos; donde avistar ballenas jorobadas o el tiburón martillo en las aguas del Parque Nacional Marino Ballena.

Más allá de las playas y selvas, presume de una fascinante tierra de fuego. Enormes cráteres, lagos sulfurosos, corrientes de lava ocasionales y manantiales termales convierten a cada volcán único. El volcán Poás, aún activo, su cráter principal es uno de los más grandes del mundo o el cráter Botos tiene una laguna de color verde y rodeado de un bosque nuboso formando una estampa inolvidable. Pero si prefieres relajarse después de la aventura, las aguas termales en las faldas del Volcán Arenal con su majestuosa silueta de fondo es un must.

Existe una obviedad y es que este edén natural del corazón de América siempre, siempre, sabe cómo sorprender.

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